NOTAS AUTOBIOGRÁFICAS

Puri Sánchez nace en Valdemierque, pueblecito salmantino en las cercanías de Alba de Tormes.

En 1980, en Madrid, donde está afincada desde su juventud, y desde el recuerdo, empieza a pintar momentos de su infancia vividos en el pueblo, y así, uno tras otro, va cubriendo los lienzos con escenas que ya sólo quedan en la memoria: costumbres festivas, religiosas, faenas del campo, etc.

En 1981 realiza su primera exposición en Salamanca y hasta hoy se cuentan unas 25 individuales y otras cuantas colectivas en diferentes pueblos y ciudades.

Entre otros críticos que han hablado de su obra se encuentran José Mª Valverde, José Antonio Gabriel y Galán y Joaquín Díaz. Nadie hasta hoy la ha encasillado en ningún estilo pictórico. Todos coinciden en decir que no es näif, pero ninguno ha sabido definirla, por lo que podemos decir que tiene un estilo propio.

En 1985 se publica “Conocer el mundo rural”, guía didáctica sobre la vida y costumbres de los pueblos castellano-leoneses, basada en su obra y en la que también han participado Carlos J. Martín Martín y Mercedes Ontón Nieto.

En 1997 publica su segundo libro “Oficios que se pierden” en el que se recogen 54 oficios pintados y recreados literariamente con sus vivencias. De esta manera recupera momentos, personajes, herramientas y utensilios que en muchos casos han pasado al olvido.

Su obra pictórica se completa con una serie de 52 rincones y monumentos de Salamanca y otra con más de 80 juegos, desconocidos en su mayoría para los niños de hoy. Esta entrañable serie, se recrea toda ella en los rincones que guardan su infancia y ha dado origen a una rica colección de juguetes de la época que con gran mimo ha sacado del olvido para volver a vivir, y así poder transmitir los profundos sentimientos de ilusión con los que todos hemos soñado. En 2010 después de una exhaustiva recopilación de canciones, dichos, oraciones, trabalenguas, romances, etc. que acompañaban los juegos de los años 50, se edita el libro: “Juegos, sueños y sonrisas” en el que trata de rescatar y poner en pie los juegos tradicionales.